Prevenir el dolor crónico

"El dolor crónico no puede prevenirse en todos los casos. Sin embargo, el tratamiento precoz puede reducir las probabilidades de que se establezca como una enfermedad."

Cualquier persona puede sufrir dolor crónico. Habitualmente lo presentan los adultos de edad avanzada o las personas con enfermedades como diabetes, artritis o problemas de espalda. El dolor persistente no es una aspecto normal del envejecimiento y debería instaurarse un tratamiento.

El dolor crónico no puede prevenirse en todos los casos. Sin embargo, el tratamiento precoz y agresivo del dolor súbito e intenso puede reducir las probabilidades de que evolucione a dolor crónico.

Ciertos trastornos pueden incrementar el riesgo de sufrir dolor crónico, como la amputación de un miembro (dolor fantasma de las extremidades), la artritis o los trastornos de ansiedad. El estilo de vida -dietas desequilibradas, tabaquismo, abuso del alcohol o las drogas, inactividad- también puede predisponer al dolor crónico.

La intensidad del dolor que cada persona puede sufrir después de lesiones aparentemente idénticas es muy variable. Hay personas que padecen mucho, mientras que otras ni siquiera necesitan analgésicos menores para aliviar el dolor. Una situacion especialmente perturbadora, pero no infrecuente, es el padecimiento de un dolor intenso y persistente después de una lesión aparentemente leve, como el corte con un papel. No sabemos por qué sucede esto. Algunas personas parecen tener predispoción al dolor, mientras que otras parecen inmunes a él. Estas diferencias individuales pueden responder en parte a la educación recibida o a tradiciones culturales. Sin embargo, cada vez hay más pruebas de que los genes también pueden influir en la respuesta al dolor. Y, por supuesto, no podemos controlar nuestros genes.

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DOLOR CRÓNICO ¿QUÉ ES?

Fuente:

¿Qué es el dolor crónico? Responde Dra. Paola Ritter, médico fisiatra, Coordinadora Unidad de Dolor en Clínica Indisa

RECUERDA ESTO

Cualquiera puede sufrir dolor crónico.

Ciertos trastornos pueden incrementar el riesgo de sufrir dolor crónico.

El estilo de vida también puede predisponer al dolor crónico.